La cantante Alejandra Guzmán, demacrada, pero muy optimista, abandono el día de ayer el hospital, luego de permanecer internada un mes, debido a la operación que se sometió para retirarse el resto del producto toxico que casi acaba con su vida hace tres años. Sin embargo a pesar de que el médico Raúl López Infanteaseguró que todo salió bien, dentro de unos meses deberán volverla a operar.
La Guzmán revelo que permanecer en cerrada por un mes, fue desesperante, aunque explica que valió la pena permanecer najo los cuidados médicos: “Gracias por este grandioso esquipo que día y noche cuidó de mí, sin el apoyo de ellos mi hospitalización hubiera sido muy desesperante”, señaló, además de reconocer que esta ocasión la infección se extendió casi al doble que la primera vez y no sólo su cadera estuvo expuesta a daños severos, sino que su columna también fue alcanzada por esta sustancia nociva.
En una declaración muy sincera, Alejandra confesó que esto aún no ha terminado, “tendré que regresar a más curaciones y claro, dentro de unos meses cuando los médicos lo consideren, habrá una nueva operación para quitar el resto del veneno que aún quedó dentro de mí”.
La intérprete de “Día de Suerte” explico que la decisión de volver a ser intervenida, la llevó al filo del peligro, pues a pesar de solo le había quedado el 20 por ciento del toxico en su cuerpo, esta vez se extendió más, pues no solo se extendió entre los músculos de su cadera, sino que alcanzó nervios y articulaciones que se conectan con su columna vertebral, la cual estuvo en peligro de contagiarse.
“De ahora en adelante quiero una mejor calidad de vida, deberé venir casi a diario al hospital para que me sigan drenando mi cuerpo, porque no estoy completamente recuperada, éste será un tratamiento largo y deberé vivir por aquí cerca para cualquier emergencia”, y añadió que su regreso a los escenarios no es algo que la preocupe, por lo que posiblemente se dé aproximadamente en tres meses.
También aclaró que si bien pudo haber dejado el hospital hace tiempo, no lo hizo para no poner en riesgo su vida, “mi papá hizo un berrinche hace unas semanas porque vino en helicóptero y todo, para llevarme, pero aún sentía cosas raras en mi cuerpo, así que decidí quedarme más tiempo.
“Debo estar agradecida por las atenciones porque soy afortunada, mi cuerpo ahora está cerrado, pero hay personas que en este proceso aún tienen sus heridas abiertas para una mejor vigilancia, de aquí en adelante sólo quiero una mejor calidad de vida para mí”, recalcó la rockera.
Finalmente Alejandra destacó que a pesar del peligro, en ningún momento tuvo miedo de morir, “eso ya lo superé, en varias ocasiones he librado la muerte, así que Diosito me quiere y no, no temo a la muerte”, finalizo la cantante, quien agradeció el apoyo de su familia, fans y medios de comunicación.
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